ENTREVISTA CON VALENTÍ PUIG

26 12 2006

 

I

ESTE MUNDO CHICO

Valenti Puig
Valentí Puig

Cuando leo sus artículos, sus columnas y cuando leo en general a todos aquellos periodistas que analizan con cierta frecuencia la política mundial, siento que el mundo se hace cada vez más pequeño y que cada vez nos interesa más pensar en lo que sucede “al lado” o “allá”, por decirlo de alguna forma. Sin embargo, no es una tarea muy fácil eso de echar una mirada al mundo “allá afuera”.

 

¿Cuál cree que es el tema internacional de carácter político o social, que actualmente es más difícil de analizar y comprender y por qué?

 

VP/ Oriente Medio, por la multiplicidad de factores, por el componente religioso, la larga secuencia histórica, la escasez de agua, el petróleo y el arduo contraste entre Israel y su entorno geopolítico.

 

 

Corríjame si estoy equivocada, pero creo que fue a partir del atentado a las Torres Gemelas en 2001, que se agudizó el llamado “choque de civilizaciones” entre occidente y oriente, que se venía sucediendo desde hacía mucho tiempo. De alguna forma la opinión mundial se polarizó: unos creen que Bush es un “diablo” (como lo dijo el mismo Chávez), otros creen que el “diablo” el Ben Laden y así, de alguna forma, el fundamentalismo religioso islámico se hizo presente en Occidente con su rabia y el fundamentalismo imperialista estadounidense se hizo presente en oriente con sus avanzadas.

¿Cuál es su posición, su principal punto de vista con respecto al conflicto Oriente-Occidente?

 

VP/ A veces cuesta no creer que, efectivamente, estamos en el umbral de un choque de civilizaciones. Digamos que lo que no cesan son los conflictos porque son la materia de la Historia y de la propia vida. Hoy estamos ante la inminencia de conflicto originados por la búsqueda de recursos energéticos que en algún instante pudiera ocasionar enfrentamientos bélicos. Es la petro-política. De ahí que Usa y UE anden proponiéndose una menos dependencia energética en el menor tiempo posible. Piénsese que España importa un 80 por ciento de la energía que consume. En otro plano, no estamos en el más nítido de los panoramas para vislumbrar un Islam moderado. Al menos aparentemente, pasamos por una fase de dislocación, con la emergencia aparatosa de China.

 

 

¿Qué piensa de las actitudes que han tomado los principales gobiernos implicados en este conflicto como Estados Unidos?

 

VP/ Cabe distinguir entre las decisiones tomadas en el pasado con la información que se tenía o se creía tener y lo que hemos sabido “a posteriori” sobre el efecto de aquellas decisiones. El caso de Irak es muy característico. Hubo demasiadas prisas por parte de Washington, una mala planificación y una carencia de alianzas. ¿De verdad se creyó posible democratizar el mundo árabe o que la ruta hacia Jerusalén pasaba por Bagdad? No es menos cierta la naturaleza nociva del régimen de Saddam Hussein. Lo cierto es que ahora pensamos que una mayor dosis de multilateralismo y algunas de las constataciones del “Iraq Study Group” no hubiesen estado de más. Había tiempo y, además, convenía asegurar la eficacia en la intervención de Afganistán.

 

 

 

 

¿Qué papel cree que juega España en este contexto y cómo cree que ha sido la posición de los gobiernos que se han sucedido (los de Aznar y Zapatero), al respecto?

 

VP/ Aznar actuó en virtud de un criterio de política exterior que se proponía poner a España en un papel más preponderante. USA era el aliado que había ayudado a España para contener los caprichos de Marruecos y para proporcionar información que era muy útil para acabar con el terrorismo de ETA. Esas cosas no tienen por qué olvidarse tan fácilmente. Zapatero interpretó el atentado islamista del 11-M en Madrid como, en parte, una oportunidad política a las puertas de unas elecciones. Llegó al poder y retiró las tropas españolas de Irak, incluso antes de lo institucionalmente debido. De ahí proviene el rifirrafe constante entre gobierno y oposición, con altos grados de encono.

 

 

 

 

Vamos a trasladarnos de zona geográfica de conflictos. Pasemos a Latinoamérica. Leí un artículo bastante fuerte y completo, en donde repasaba el panorama político latinoamericano, específicamente a Chávez y su reelección durante seis años más y a sus “vecinos” continentales: Calderón, Ortega, Evo Morales, etc.

¿Qué piensa del camino que ha tomado Latinoamérica en este último tiempo, en donde se han sucedido en el poder representantes de distintas formas de la izquierda, Lula en Brasil, Evo en Bolivia, Chávez en Venezuela, Ortega en Nicaragua?

 

VP/ Al final de los procesos electorales del 2006, el panorama del populismo y neocomunismo quizás no sea tan alarmante como pudo parecer hace unos meses. Está Chávez, claro, y también Kirchner, se quiera o no, un peronista. Pero Lula, Alan García, Tabaré en Uruguay, Bachelet, pueden contrarrestar desde la izquierda moderada, el empuje populista y racionalizar las políticas económicas en la medida de lo posible, aunque competir en un mundo globalizado requiere mejorar la productividad y realizar las reformas que en España, por ejemplo, practicó el aznarismo.

 

 

 

¿Es coincidencia esta situación, o cree que es indicio de que algo más está pasando en Latinoamérica, específicamente en las expectativas del pueblo?

 

VP/ Existe una crisis de la política, que es parte del desprestigio de los partidos políticos tradicionales. El anacronismo de los lideratos indigenistas quizás sea un fenómeno cíclico. Ciertamente, cuesta creer en las virtudes de la política cuando se han visto tan de cerca todos sus defecto pero toda sociedad necesita una cierta noción del bien común. Nuevas generaciones pueden acceder a la vida política y renovarla. En este sentido, nada está escrito para siempre.

 

 

 

Imaginemos un poco: ¿qué alternativas que vendrían para Cuba si Fidel falleciera mañana?

VP/ Inicialmente, el tránsito pretoriano que representa Raúl castro y en otro “tempo” una sedimentación de elementos reformistas que lleven a un cambio democrático un poco a la española. La carestía imperante en Cuba requerirá una ayuda internacional que inyecte posibilidades de crecimiento económico y desactive los impedimentos totalitarios al despliegue de la economía de mercado y a la institucionalización del Estado de derecho.

 

 

 

II

LITERATURA E HISTORIA

Usted es escritor y se ha manejado en todos los géneros literarios. ¿A la hora de analizar la Historia, qué papel juega la Literatura?

VP/ La Historia como género –el caso de Tucídides- tal vez sea el hermano mayor de la novela. Y la novela como panorama –Tolstoi, por ejemplo- se adentra en la Historia en términos de una vitalidad incomparable. Balzac, Galdós, Lampedusa, quien sea, sitúan a los individuos en el contexto histórico con una precisión sin igual. En este sentido, tal vez la novela de este siglo esté al final de un proceso de declive y espere algo nuevo, quizás una nueva épica, a la altura de lo que ocurre históricamente.

 

También es biógrafo y quien más ha estudiado el trabajo y la obra de Joseph Pla, uno de los más importantes escritores en catalán: ¿En qué aspectos y valores radica la riqueza de la obra de Pla? ¿Qué lo motivó a estudiarlo tan atentamente?

VP/ Fundamentalmente, Pla es un observador de la naturaleza humana y de ahí se pueden extraer lecciones vitales. Es a la vez el mayor prosista de la lengua catalana, un espectador de la Historia, un viajero, un escritor político y un lírico del paisaje.

 

Hablemos de cultura catalana y de la lengua catalana. Dentro del contexto histórico español actual, y según su experiencia, ¿en dónde radica la importancia o qué es lo que usted destaca de la cultura y el idioma catalán?

VP/ Me temo que la cultura catalana no está pasando por un buen momento. Todo parece inconsistente, fragmentario, poco sustancial. Algo tendrá que ver el nacionalismo cono todo eso, al contrario de lo que se pudiera haber supuesto en el pasado.

 

Cómo se siente más cómodo escribiendo, ¿en catalán o en español?

 

VP/ Indistintamente, aunque en el caso de la poesía soy proclive a usar más el catalán. Ambas lenguas son una patria, y el catalán –como materna- quizás tenga algo de matria.

 

III

ALGO SOBRE TECNOLOGIA

La forma de transmitir la información, sin duda, se ha transformado en los últimos años, se han achicado las fronteras y todos tienen algo qué opinar y sobre todo, pueden hacerlo, ya que internet provee todos esos medios para facilitarlo.

 

Sin embargo, muchos periodistas y escritores tienen sus reservas con respecto a esta “apertura”.

¿Cómo percibe usted el fenómeno de los blogs, por ejemplo y qué apuntes puede hacer al respecto de la digitalización de los medios y la forma vertiginosa en que la tecnología está afectando la información y la opinión hoy en día? ¿Alguna posición en particular?

VP/ Habrá una proceso de selección casi darviniana de tanto “blog” y quedarán los más frecuentados. Prosigo confiando en los medios tradicionales, ya sean impresos o en edición “online”. Veremos hacia donde la publicidad. Por el momento, prefiero escribir mis columnas en un periódico –impreso, “online”- que lanzarme como Robinson Crusoe, a la aventura de un “blog” como islote.

 

JUEGO DE SUPUESTOS

Vamos a imaginar un poco. Si pudiera relacionar a la siguiente lista de personajes y conceptos (por sus características particulares), con un animal, qué me diría?

El presidente Zapatero, un depredador con aire inocente.

El Islam, una masa abigarrada que a veces entra en estampida.

Bush, actualmente parece un bisonte extraviado.

Chávez, cacatúa mediática con reservas petrolíferas.

Daniel Ortega, ejemplar en constante metamorfosis.

La izquierda latinoamericana, especie entre jurásica y pragmática.

La Unión Europea, animal amedrentado, pusilánime.

El Siglo XX, un inmenso cementerio de especies sin nombre.

España, animal noble ensimismado por una falsa encrucijada.

 

 

 

Y LA ÚLTIMA

Le gusta una mujer y un amigo en común de ambos le dice que el secreto para conquistarla es regalarle un libro, en lugar de flores, en la primera invitación a salir que le hagas. Decidido a hacerlo ¿Cuál cree que sería el libro ideal para lograrla conquista?

VP/ Una novela delicada, de Kawabata o de Turguenev.

 





DANIEL SAMPER OSPINA: “Nuestros criterios son estéticos, no morales”

14 12 2006

Por Laura García

 

Daniel Samper Ospina. Foto tomada de www.semana.com.co

LG/ SoHo es una revista que genera mucha polémica. Y me es inevitable partir por ahí y por el escándalo que se generó recientemente en Colombia con la publicación de un texto de Fernando Vallejo, acompañado de una serie de fotografías de la modelo Alejandra Azcárate y otras personalidades, interpretando roles religiosos. La noticia  de los líos judiciales que te acarreó este artículo, trascendió en otros países, y la pude leer en diarios de Chile,  Argentina y México, y en torno a esa controversia, se suscitaron varias discusiones con respecto a la Libertad de expresión y el derecho de un medio a decir lo que se piensa y a darle la forma artística que mejor crea a los artículos y textos.

Después de este vendaval:

¿Qué conclusiones pudiste sacar?
DSO/ Que  grupos como el Opus Dei y Los legionarios de Cristo, por lo visto, son asiduos lectores de la revista SoHo y están pendientes de las fotos eróticas que publicamos; que la derecha católica colombiana es peligrosamente reaccionaria; que todavía quedan jueces honorables en Colombia que protegen la libertad de expresión de los intereses un poco fanáticos de los grupos religiosos más ortodoxos.

 

¿Quiénes consideras que son esos principales <<actores>>, que van contra la libertad de expresión y cómo actúan?
DSO/ En realidad, los verdaderos hostigadores de la libertad de expresión son todos los grupos de nuestra guerra que amenazan y matan periodistas, sobre todo en la  provincia, en los pueblos alejados, en las ciudades intermedias: la guerrilla, los paramilitares y los distintos grupos de la mafia. En otro nivel hay espasmos retardatarios como los de algunos grupos religiosos que, como en caso de SoHo, hostigaron jurídicamente a la revista. Pero vale decir que en Colombia la situación es  tan cruda que uno debe agradecer que lo traten de meter preso en lugar de que lo manden matar.

¿Cuál consideras que es la mejor forma de defender la libertad de expresión?

DSO/ Sin autocensurarse.

Si se presentara otra oportunidad para publicar un texto con imágenes, igual de polémico como lo fue el de Vallejo, ¿lo haría nuevamente, aún teniendo en cuenta que ello le puede significar otras demandas y líos de juzgado?

DSO/ Desde luego. De por sí, unos pocos meses después de esa publicación, hicimos un especial fotográfico en el que salió la famosa actriz colombiana Ana Lucía Domínguez en una pose erótica vestida de monja, porque la historia así lo requería y era una fotografía que a nuestro juicio tenía muy buen gusto.
Nuestros criterios son estéticos, no morales. No haríamos nada con el fin de ofender, pero tampoco dejaríamos de hacer algo con el fin de no herir susceptibilidades religiosas. Si un fotógrafo nos trae la versión erótica de un pesebre, y es estética, la publicamos.

 

LG/ SoHo es una revista con contenidos bastante particulares. En especial las crónicas. Casi todas o todas, están escritas en base a situaciones que van más allá de lo común, sin ir muy lejos, en la última edición de la revista, Antonio García Angel escribió una crónica sobre su propia circuncisión. De todo ese material que ha pasado por la revista, ¿cuál ha sido ese artículo o esos artículos que al llegar a tus manos, te han impactado más fuertemente?

DSO/ Vale decir que primero se nos ocurren a nosotros y después las firmas aceptan hacerlos, de modo que la sorpresa es más cuando aceptan que cuando entregan  el artículo. Pero hemos hecho cosas osadas: convencer al ex candidato presidencial Xcarlos Gaviria, quizás la persona más honorable de los intelectuales colombianos, de que se disfrazara de Papa Noel por un día en un Centro comercial; conseguir que las modelos más famosas del país ventilen sus preferencias sexuales; tener firmas tan maravillosas y explosivas como la de Fernando Vallejo; conseguir que intelectuales de nuestra lengua, que provienen de la música, como Serrat, Sabina y demás escriban en SoHo; convencer a escritores de que se vivan distintas situaciones (operaciones quirúrgicas, probar drogas, etc…)  para que cuenten en carne propia qué se siente; y demás cosas así.

 

LG/: ¿Qué es lo más complicado de ser el director de una publicación como SoHo, y cuál consideras que han sido tus mayores logros dentro de la revista hasta el momento?

DSO/ Lo más complicado: hacer que el próximo número sea mejor que el anterior, y saber que con cada uno la expectativa del lector es más grande. Y el mayor logro,  creería que conseguir que una revista para yuppies no sea solo eso sino una plataforma de periodismo literario, de periodismo novedoso que ha refrescado el panorama de las revistas en nuestra lengua y que ha conseguido un temperamento editorial en el cual la creatividad es la base de todo.

 

LG/ Por los contenidos y el formato en general de SoHo, el trabajo que se realiza en la revista corresponde a lo que se define como Periodismo Literario

DSO/ Sí. No todos los trabajos serán eo, pero sí tenemos un especial respeto por las crónicas narrativas; de ahí que grandes maestros del periodismo literario escriben con frecuencia (unos más, otros menos) en la revista: Martín Caparrós, Alberto Salcedo, Juan Villoro y muchos más.

 

LG/ De qué forma crees que se inscribe SoHo dentro del periodismo actual colombiano y también cómo actúa en el marco de la realidad nacional

DSO/ La guerra ha confinado a los periódicos colombianos a una única responsabilidad: contar cómo nos matamos. SoHo está con tando, al revés, cómo vivimos. Debajo de nuestra epilepsia sangrienta, sigue existiendo un país que vive normalmente, y SoHo cuenta cómo vive: hace crónicas en los puntos cardinales, cubre desde 14 puntos de vista lo que ocurre en una misma noche, en fin: hace lo que hace el periodismo narrativo y es narrar el país. No está atrapado en decir el cómo, cuándo, dónde, quién y por qué, en un espacio cada vez más reducido, sino que se la ha jugado por las crónicas extensas para dejar el testimonio de lo que también somos.

 

II

Visión Particular…

LG/
Hace varios años ya, leí un artículo tuyo titulado HISTORIA DE TRAVESTIS, en donde hacías una comparación bastante fuerte. En la introducción presentabas a un pariente tuyo, y en la descripción que hacías de él, se podía pensar a priori que se trataba de un transformista, pero realmente estabas describiendo a un monseñor. En ese artículo tú defiendes entre otras cosas la libertad de cualquier individuo para expresar y reconocer públicamente sus preferencias sexuales sin ser juzgado por ellas, y, además criticas duramente a la iglesia por coartar esa libertad con sus lineamientos y posiciones. Ese artículo me lleva a preguntarte:

¿Cómo definirías concretamente a la iglesia?


DSO/ Una entidad a pesar de la cual todavía existe la religión católica; una institución turbia y premoderna que se arropa en una supuesta función espiritual para conseguir poder y dinero.


LG/¿Qué tanto grado de daño crees que le ha causado, le está causando o le causará a Colombia la iglesia con sus planteamientos, si tenemos en cuenta que una gran mayoría de la población tiene una arraigada fe católica?


DSO/ Mucho daño. La iglesia, en general, ha limitado históricamente nuestras virtudes como especie: siempre va en contra de los desarrollos de la ciencia y de los progresos de la humanidad. Hay que reconocer que, con todo, ha evolucionado: antes quemaba gente; ahora la demanda.
Son asquerosamente impertinentes. Los curas, en teoría, no tienen sexo ni útero, pero no hacen más que  juzgar a los homosexuales y a  las mujeres que abortan. Condenan con gran facilidad a cualquier persona que se aparte de sus principios anticuados y peligrosos (en los cuales disfrazan de temas morales asuntos que pertenecen a la salud pública, como la persecución al condón), salvo que esa persona sea uno de ellos: ¿alguien ha visto que un arzobispo juzgue con el mismo énfasis a una adolescente que aborta que aun cura pedófilo? Al cura lo encubren; a la adolescente le quitan el alma. La iglesia es un ente encubridor, que protege a los varios violadores de niños que tiene dentro de su seno.

LG/ Y finalmente, quiero pedirte que menciones, a tu juicio, quién sería, ese o esos representantes de la iglesia (si te atreves,  con nombres y apellidos) que más  han contribuido a coartar ciertas libertades cómo las que tú defiendes en el artículo y por qué.

DSO/ Bueno, casi todos. Al revés: debería averiguarme algunos curas que no parecen de la iglesia, y que luchan por causas sociales de este país triste. De esos hay varios.
De los oscuros, de los tétricos padres de la iglesia colombiana, es difícil elegir cuál es el más anticuado y peligroso: ¿Monseñor Rubiano? ¿Monseñor López Trujillo? ¿Monseñor Beltrán? Es difícil: todos han debido nacer hace cinco siglos para gozar con las hogueras que hacían para quemar a los humanos más pensantes.


LG/
Qué crees que debe pasar con asuntos tan polémicos como el aborto, la eutanasia y la droga. Eres partidario de qué se legalicen? Tienes alguna otra posición en particular frente a éstos? Soy un a persona progresista y liberal. Estoy de acuerdo con el aborto por varias razones, entre ellas las de sanitarias; quiero que legalicen la droga, entre otras razones, para acabar las motivaciones económicas que producen esta guerra terrible del nacrotráfico; soy partidario de la eutoanasia y en general soy partidario de que cada individuo tenga la libertad de decidir que quiere hacer con su salud, con su cuerpo, con su vida sexual, con su muerte, sin que los demás se metan y siempre y cuando sus decisiones no afecten la vida pacífica de la sociedad.


III

Te gusta una mujer y un amigo en común de ambos te dice que el secreto para conquistarla es regalarle un libro, en lugar de flores, en la primera invitación a salir que le hagas. Decidido a hacerlo ¿Cuál crees que sería el libro ideal para lograr la conquista?

DSO/ Depende de la mujer, pero supongo que uno que me haya gustado mucho: podría ser una buena antología de poesía castellana.