Santiago, Chile, 2010. No te puedo legar nada, porque no tengo nada. Es decir, tengo algunas pocas cosas. Un departamento en el centro de Santiago, una enorme biblioteca que crece y crece, y el computador en el que estoy escribiendo. Como ves, no es mucho, y no te sirve. Tú, que vienes detrás de mí, [...]


